¿Cuál es su origen?

Parece ser que por las calles de Marsella deambulaban, en plena epidemia de peste de 1720, cuatro ladrones que sobrevivían saqueando las casas de los infectados y robando de los cadáveres de los apestados las cosas de valor que pudieran contener. No tardaron en llamar la atención de las autoridades, quienes les habían dejado actuar las primeras veces sabiendo que con una dedicación tan suicida no iban a resultar un problema. Sin embargo, para asombro de la jurisdicción de la ciudad, continuaron durante algún tiempo y no cesaron en su actividad, lo que vino a suponer su definitiva captura ante la sospecha de que utilizaban algún repulsivo o remedio contra la enfermedad. Una vez encarcelados,  fueron conminados a explicar cómo era que estando toda la población bajo el azote de la peste y siendo diezmada por la epidemia, ellos pudieran, sin aparente problema ni contagio, estar en contacto continuo con los muertos y no contraer la enfermedad. Ante la posible amenaza de ser acusados de brujería o de actos impuros, revelaron su secreto: se ungían el cuerpo con un brebaje que uno de ellos había aprendido a preparar. Esta pócima, conocida desde entonces como el “Vinagre de los cuatro ladrones” consistía en el macerado en vinagre blanco de alta graduación de cuatro hierbas: la salvia, el romero, el espliego y el tomillo.

No sabemos si salvaron su vida, aunque es cierto que un siglo antes, durante la epidemia de peste en Toulousse () otros cuatro saqueadores de tumbas fueron detenidos, obligados a confesar su secreto y, una vez confesado el uso del brebaje, fueron ahorcados por ello.

El caso de Marsella lo menciona el abate Rozier (1734-1793) en su Curso Completo o Diccionario Universal de Agricultura, en el que da algunos consejos para su uso, como por ejemplo que su uso como antiinfeccioso oral realizarse en pequeñas cantidades. Este es un fragmento del diccionario:

Nadie ignora la historia de los cuatro ladrones que manifestaron su secreto para salvar su vida, y que por medio de una preparación de vinagre habían robado la mayor parte de las casas de Marsella sin ser atacados de la peste. Sin embargo, no conviene beberle en exceso. Silvio de Eboé tomaba dos dracmas todas las mañanas antes de ir a visitar a los enfermos apestados. El limón puede también usarse útilmente con el mismo objeto”. Fuente: Carlos Azcoytia

¿Para qué se utiliza?

Su uso original, si es que fue alguna vez el que acabamos de describir, ya no está de actualidad, como podemos entender, pero se sigue utilizando como antibacteriano, cicatrizante y vulnerario.

Por vía oral, aunque diluido en agua, zumos o caldos, se suele tomar alguna cucharada al dia, cucharilla en caso de niños, para recuperarnos más rápidamente de enfermedades causadas por bacterias.

En uso externo, se puede aplicar de manera preventiva para evitar contagios, o bien directamente o bien mezclado en la bañera, como repelente de insectos,  como desinfectante de hogar si se utiliza en spray, o aplicado en casos de micosis. Fuente: trucosnaturales.com

¿Cómo se elabora?

Todas las recetas coinciden en la presencia de las cuatro hierbas de las que hemos hablado (salvia, romero, espliego (lavanda) y tomillo), una por cada ladrón. Esta parece ser la receta originaria. La salvia y el tomillo tienen importantes propiedades antibacterianas, bactericidas y antisépticas. El romero es   Posteriormente se le fueron añadiendo al vinagre más componentes de tipo antibacteriano como el ajo y el clavo.

Vinagre de los cuatro ladrones. Receta “original” de cuatro hierbas

Es preferible utilizar hierbas frescas, aunque es posible realizarlo sin problemas con las secas. El vinagre que parece que se empleaba originalmente en la receta era vinagre de manzana (sidra) y uva (vino), sin embargo cualquier vinagre blanco puede servir.

1 parte lavanda
1 parte romero
1 parte tomillo
1 parte salvia
4 partes vinagre

Se mezclan los ingredientes y se dejan reposar durante un mínimo de diez días. El período de maceración no debe superar en ningún caso los dos meses. Pasado un tiempo dentro de este intervalo se cuela y se embotella. A pesar de la recomendación del abate Rozier, la falta de evidencias y de verificación de la historia no permite saber si los ladrones tomaron también de manera oral la mezcla o si simplemente se la aplicaban en el cuerpo.

Variante popular

1 parte lavanda
1 parte romero
1 parte tomillo
1 parte salvia
1 parte ajenjo
1 parte menta
1 parte ajo fresco
7 partes vinagre de manzana (sidra) no pasteurizado

Mezclar los ingredientes y dejarlos reposar una o dos semanas. Colar y embotellar. Utilizar la mezcla para desinfectar cualquier superficie, sea el cuerpo o la cocina.

Receta del Dr. Valnet

2500 gramos de vinagre blanco
40 gramos de cada hierba : ajenjo mayor (Artemesia absinthum), ajenjo menor (Artemesia pontica), romero, menta, ruda, salvia, lavanda
5 gramos de canela
5 gramos de clavo
5 gramos de nuez moscada
5 gramos de ácoro (Acorus calamus)
5 gramos de ajo (aproximadamente 5 dientes)
10 gramos de alcanfor natural (no sirve el sintético)
40 gramos de ácido acético cristalizado

Mezcla los ingredientes y deja reposar 10 días. Filtra y embotéllalo. Esta mezcla se usa como desinfectante para la piel, frotándola sobre las manos y la cara. También se puede inhalar el vapor o quemar para desinfectar el aire. No se debe ingerir porque contiene varios ingredientes tóxicos.

Fuente: about.com