shiatsu¿Qué es?

El Shiatsu es una técnica de bienestar japonesa ideal que ayuda a mejorar la unión de la mente, el cuerpo y el espíritu. Shiatsu significa literalmente “presión con los dedos” (shi, dedo, y atsu, presión). La presión sobre determinados puntos de la piel estimula sus terminaciones nerviosas mejorando la circulación y la transmisión nerviosa, produciendo así una mejora de las funciones fisiológicas.

El ministerio de Sanidad de Japón define el Shiatsu como: “Tratamiento que, aplicando presiones con los dedos pulgares y las palmas de las manos sobre determinados puntos del cuerpo, corrige irregularidades, mantiene y mejora la salud, contribuye a aliviar diversas enfermedades y activa la capacidad de autocuración del organismo. No tiene efectos secundarios”

¿De dónde viene?

La estimulación de puntos situados a lo largo del cuerpo humano es una técnica muy antigua en el lejano oriente. Con anterioridad al año 8000 a. C. encontramos documentadas agujas de piedra en yacimientos neolíticos chinos. Como bien recuerda la profesora C. Beresford–Cooke, parece lógico que la presión manual se diera antes en el tiempo que la instrumental. Es por ello que tendemos a pensar que las bases del Shiatsu daten de más antiguo incluso que la acupuntura.

Es en el siglo VI cuando todo el compendio de medicina china se introduce en Japón. Los japoneses, aunque mantienen la esencia de las técnicas chinas, detallan y completan algunas y modifican otras para adaptarlas mejor a su refinamiento.

A principios del siglo XX, Tamai Tempaka incorpora los conocimientos médicos occidentales a la medicina tradicional y a diversos métodos de tratamiento. Le dio el nombre de Shiatsu Ruoho: “método de presión con los dedos”.

En 1925, cuando el Shiatsu empieza a perder su naturaleza en manos de los médicos derivando en una especie de masaje lúdico, aparece la Asociación de Terapeutas de Shiatsu, formada por paramédicos que pretendían conservar la esencia terapéutica del shiatsu. Ese mismo año Tokujiro Namikoshi funda la Clínica de Terapia por Presión y adapta la técnica del Shiatsu al mundo académico occidental distinguiendo los puntos por su localización anatómica más que por su relación con los meridianos de la MTC clásica, creando así un nuevo estilo: el Namikoshi.

Algunos años después, tras la Segunda Guerra Mundial, un profesor de psicología de la Universidad de Tokio, cogió el testigo en la carrera por extender e investigar el Shiatsu. Su nombre fue Shizuto Masunaga, quien había sido discípulo de Namikoshi en los años veinte y en cuya escuela había ejercido de profesor durante varios años. Masunaga desarrolló un nuevo estilo conocido como Shiatsu Zen y que fundía las tradiciones anteriores con la psicología y la fisiología occidental. Desarrolló también el trazado energético al extender el trazado de meridianos clásico a todo el cuerpo.

En 1964, el gobierno japonés reconoció el Shiatsu como terapia.

¿Cómo funciona?

Es difícil explicar cómo funciona el shiatsu sin entrar en consideraciones sobre los fundamentos de la medicina tradicional china y cuáles son las variantes que en Japón se establecieron. Pero a nivel fisiológico podemos hacer un breve recorrido de cuáles son los cambios orgánicos que se producen sin atender a la configuración energética.

Cuando se aplica una presión en determinado punto de la espalda, por ejemplo, se produce una estimulación en los corpúsculos sensitivos de la piel, o receptores, que generan un impulso nervioso que inicia una transmisión sensitiva aferente (de entrada) hasta la médula espinal, la cual conduce el estímulo al encéfalo que discrimina que tipo de sensación es la recibida. El hipotálamo produce la respuesta eferente (de salida o regreso) inhibiendo o estimulando el punto donde se ha producido la presión del terapeuta, iniciando la transmisión nerviosa, primero central vía médula espinal y seguidamente periférica hasta el órgano, músculo, víscera, glándula …, correspondiente.